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Dos reinas del tablero
Ingrid Martínez y Karla Monterroso representarán a Guatemala en el próximo Campeonato Continental Femenino de Ajedrez, en busca de un laurel más para sus coronas, resultado de largas carreras que empezaron desde la juventud.
Si alguien piensa que el ajedrez no es para las mujeres debería conocer a Ingrid y a Karla quienes disfrutan tanto del llamado deporte ciencia, que decidieron dedicarle gran parte de sus vidas.
Según dijo el ex campeón mundial Gary Kasparov, a los ajedrecistas les gusta pensar y ambas maestras guatemaltecas así lo demuestran en estas dos breves entrevistas en las que hablan acerca de su pasión por el que se ha llamado el juego más noble de todos.
Ingrid Martínez (Guatemala, 1973): El ajedrez desde la perspectiva de la literaturaIngrid se inició en el juego ciencia desde 1986 y se describe como articulada, lógica, despierta e implacable, pero, a la vez, como metódica y con una gran capacidad para analizar y evaluar antes de tomar una decisión. Sin embargo, afirma que busca un ajedrez humanista, lo cual no es sorpresa dado que su formación, en la Universidad de San Carlos, es en Literatura.
Para ella, el 60 por ciento de la habilidad de un ajedrecista tiene raíz genética. Pero esa herencia no sirve de nada si no se ejercita el otro 40 por ciento con gran esfuerzo. De hecho, reconoce que, aunque este deporte se practica frente a una mesa, exige horas de estudio y práctica.
Libros y más libros sobre las técnicas y la forma en que los grandes maestros se han desarrollado en el pasado son, desde hace años, su pan de cada día. Pero el deporte también tiene su carga emocional puesto que fue su padre, cuando ella tenía 11 años, quien la inició en este fascinante mundo.
Su padre, dice, fue el impulsor de una carrera que siguió su derrotero de forma autodidacta. De ahí su pasión por los libros y por los maestros Polgar, Alekhine y Kasparov.
Más adelante decidió competir porque se enamoró de las exigencias del juego, sobre todo de la estrategia. No tardó mucho en empezar a ganar y a comprender los entresijos de los corrillos ajedrecísticos y su pasión creció aún más.
“El ajedrez se parece mucho a la lucha por la vida: lo transforma a uno, lo obliga a razonar y a establecer un diálogo interior orientados a triunfar y a tener disciplina. Además, las derrotas siempre enseñan algo valioso para llegar a la meta”.
Como mujer y como seleccionada, “me siento satisfecha por mis logros, pero deseo llegar más lejos”. Martínez obtuvo su título de maestra internacional en El Salvador en 1999, cuando ganó el campeonato centroamericano. Hoy va tras la gran magistratura.
Ser Maestra Internacional implica para Ingrid una gran responsabilidad, pues está consciente de que sus logros serán ejemplo para las jugadoras más jóvenes que se forman ahora.
¿Por qué se pierde? Para Ingrid, como hemos visto, perder conlleva la ventaja de aprender. Y es en la derrota donde ella reconoce el peso que tiene otro factor, uno imponderable: el elemento subjetivo en el juego y que tiene relación con la retroalimentación obtenida de un buen entrenador.
Jugar bien le implica a Ingrid hasta cinco horas diarias de práctica. A diferencia de otros deportes que agotan el cuerpo, el ajedrez absorbe al jugador y consume todo su tiempo. Un tiempo que se sustrae muchas veces de otras actividades, como de la vida familiar, de los amigos o del simple entretenimiento. El ajedrez es perfecto: “Une ciencia, arte y deporte”, concluye la campeona.
Karla Monterroso (Guatemala, 1971): El ajedrez desde la perspectiva informáticaEl ajedrez ha llevado a Karla alrededor del mundo. Dubai, en el Medio Oriente, Estambul, Puerto Rico, toda Centroamérica, República Dominicana y otros países más son como un mosaico internacional que le ha legado el juego por formar parte de la selección nacional.
A Karla también la inició su padre, Benjamín, quien era socio de la Federación Nacional de Ajedrez, como lo hizo también con sus otros tres hermanos. Personalmente, cuando conoció el juego consideró que éste debería formar parte de la vida de todo joven, porque brinda capacidad de análisis y mejora las habilidades profesionales. Ha tenido muchos otros maestros, algunos cubanos, su esposo, el colombiano, Rafael Araque, y ha estudiado a clásicos como Karpov.
“El ajedrez me ha dejado muchos momentos memorables y poder representar a Guatemala en otros países me llena de orgullo”. A la fecha Karla tiene 22 años de experiencia como jugadora, lapso que le ha dejado, aparte de grandes satisfacciones profesionales, las relaciones con muchas personas que ha conocido en el camino.
Karla se inclina hacia la ciencia y por eso estudió informática, que le ha provisto herramientas básicas para el ajedrez. “Es más fácil estudiar un libro entero dentro de la computadora que sobre el papel”, afirma. Por eso posee una laptop dedicada exclusivamente al ajedrez. Allí estudia variantes (las distintas formas en que puede desarrollarse una jugada), las aperturas y las finales.
Para vivir maneja una distribuidora y el juego, nos dice, le toma tiempo ya que triunfar, tanto en la vida profesional como en el deporte, requiere mucha disciplina. Cuando se prepara para un campeonato, Karla empieza a estudiar desde las cuatro de la mañana.
“El ajedrez obliga a pensar, a investigar y analizar, eso crea en uno hábitos buenos que facilitan solucionar problemas. Ese es el tipo de personas que necesitamos y es un hábito que he desarrollado desde hace 22 años”. Algo que Monterroso enfatiza en las conferencias que imparte y cuando es invitada a jugar simultáneas en colegios y escuelas.
Como ajedrecista ha desarrollado el gusto por las cosas complicadas, las que se resuelven con facilidad ya no le interesan y ser mujer le ha implicado un reto, y eso hace que el juego le guste aún más. Sin embargo, no considera que su género le haya dificultado o facilitado el ascenso, aunque históricamente este juego se haya orientado más hacia el hombre.
“Después de tanto tiempo de jugar yo quisiera tener una continuidad, sino a título personal, en mis hijos o a nivel social, por medio de alumnos. Además debe trabajarse mucho con los jóvenes para que se desarrollen mentalmente”.
El Campeonato Continental Femenino de Ajedrez se desarrollará del sábado 12 al domingo 20 de este mes, en la Federación Nacional de Ajedrez de Guatemala, situada detrás de las canchas de basquetbol de la 12 Avenida, Zona 5.
León Aguilera Radford Fotoarte: Nelson Xuyá. Fotos: Jorge Morales.
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