| | | Archivo de ediciones | | | Noticias: |
Secretos de cocina
Para facilitar el proceso de cocción de las legumbres y lograr una consistencia tierna y sabrosa, es conveniente ponerlas en remojo la noche anterior, pero no todas requieren la misma temperatura. Los frijoles y lentejas deben remojarse en agua fría, mientras que el agua templada con una pizca de sal tendrá un mejor efecto en los garbanzos.
¿Deseas preparar un platillo de pescado rápido y diferente? Esta es una buena sugerencia: fríe o cuece unas rodajas de papa y coloca el pescado encima. Corta un tomate y una cebolla en rodajas y colócalos sobre el pescado. Rocía con un poco de orégano, perejil picado y pan rallado. Cubre la superficie con unas cucharadas de aceite de oliva y coloca la bandeja en el horno a una temperatura media durante 15 ó 20 minutos.
Si te gusta la mayonesa pero deseas cambiar su color blanco y su característico sabor para utilizarla creativamente en un platillo, sigue este consejo: lava bien un manojo pequeño de perejil y pásalo por la licuadora. Incorpora este jugo a la mayonesa. Obtendrás un color verde tierno y un agradable sabor. También puedes utilizar remolacha y seguir el mismo proceso. Debes saber que cuanto más jugo añadas a la mayonesa, más color obtendrás.
Si has preparado alguna receta con carne de ternera, seguramente comprobaste que tiende a resecarse y ponerse dura. Para evitar la pérdida de líquido, úntala con mostaza antes de freírla. Cuando la prepares con salsa añade medio vaso de cerveza a mitad de la cocción. Si a pesar de intentar lo anterior la carne sigue estando dura, échale un poco de crema líquida al final de la cocción.
Para que las papas fritas queden tostaditas y crujientes, haz lo siguiente: colócalas primero en aceite que no esté muy caliente. Cuando estén blandas, sácalas y deja que el aceite suba de temperatura y vuelve a sumergir las papas. Debes ser cuidadosa, pues se dorarán enseguida. Es conveniente utilizar una freidora, porque permite controlar la temperatura con exactitud.
Un buen truco para contrarrestar la sal del jamón serrano es sumergirlo durante una hora en leche. Antes de consumirlo debes aclararlo con agua templada y dejar que seque bien. O si lo prefieres, quítale el sabor salado colocándolo en rebanadas en una olla de cocimiento al vapor, durante tres o cinco minutos, según el grosor.
El consumo regular de vitamina C ayuda a prevenir enfermedades y los jugos cítricos son una excelente fuente; pero debes consumirlos inmediatamente después de exprimir las frutas, pues la vitamina C se evapora rápidamente al contacto con el aire. Otros artículos en esta sección Notas de esta edición |