1.1 Actividad sexual
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Cuando el inicio de la actividad sexual es a temprana edad y sin los cuidados básicos correspondientes, trae consigo consecuencias que afectan el bienestar de la mujer.
Si luego del coito la mujer no guarda las medidas de higiene necesarias puede experimentar cierta incomodidad.
El principal objetivo de los pasos de higiene indican que después del acto sexual debe evitar guardar humedad. De lo contrario, se promueve el desarrollo de enfermedades como infecciones urinarias, flujo, irritación y mal olor.
Los cuidados también incluyen que después del contacto sexual con su pareja, la mujer trate de ir al baño y orinar, de esta forma contribuye a la expulsión de bacterias alojadas en la uretra femenina, que por su corta longitud -no sobrepasa los cuatro centímetros- se convierte en terreno fértil para las infecciones. El riesgo existe porque el tercio externo del canal urinario está colonizado por bacterias tales como: ecoli, estreptococos y estafilococos. El paso de orina minimiza la posibilidad de una infección urinaria.
La segunda medida de higiene es lavarse con abundante agua y jabón suave sin colorantes, luego debe enjuagarse con abundante agua, secar con una toalla limpia y luego con una secadora de cabello.
Situaciones complicadasLas siguientes son algunas de las enfermedades que se presentan en el aparato reproductor en distintas épocas de la vida de una mujer.
Incompetencia cervicalEsto pasa cuando el útero no es capaz de sostener el peso de un bebé en desarrollo y se da una pérdida a consecuencia de contracciones mínimas.
Para ayudar a la matriz, el médico debe practicar un procedimiento conocido como cerclaje, en él se anuda y aprieta el cuello del útero para lograr que el embarazo llegue a término.
Muerte fetalEn muchos casos se debe a la insuficiencia placentaria provocada por deficiencias alimentarias por mala nutrición.
Cuando es por alimentación mal balanceada el bebé se desnutre y en casos extremos muere dentro del vientre materno.
Otro trastorno nutricional tiene que ver con el consumo excesivo de un tipo de alimento, por ejemplo: la madre come alimentos con alto porcentaje de grasa saturada. Ésta queda atrapada en la placenta y provoca su envejecimiento o calcificación.
Lo anterior tiene como consecuencias la reducción de la superficie de intercambio con el feto y la disminución del paso de oxígeno dando como resultado la muerte del bebé.
Parto prematuroEl exceso de actividad da paso al desarrollo de irritabilidad uterina porque hay contracciones espontáneas uterinas que desembocan en trabajo de parto prematuro con poca esperanza de vida para el feto, señala Arango.
Problemas en el parto Las causas frecuentes de complicaciones son las desproporciones céfalo pélvicas, es decir, la cabeza del bebé es más grande que el espacio en las caderas.
También hay complicaciones cuando existe placenta previa o ruptura temprana de membranas.
Karla Rímola Molina Fuentes: ginecólogo Rodolfo Rivera Arango, teléfono: (502) 2363-2771, ginecólogo Luis Fernando Rodas, teléfono: (502) 2360-3304, Manual Merck.
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